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La Cebada y el comodoro de mi abuelo en mi infancia

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Fuente Literaria
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Camino al Colegio La Salle, era, cerca de las siete de la mañana. Luego de la ducha matutina, voy a clases con mi primo, cursaba el primer año. Residía con sus padres, me criaron junto a tía Elisabeth, ella me compraba zapatos y ropa, alimentos. Todo en el colegio es un mundo artificial, como mi vida con mi hija, ahora que soy viudo. Y, los curas rodeados de hermosas monjas jóvenes, que, le cocinaban y servían.
Tomo un viejo diario, leo las noticias. La violencia, toma los territorios amazónicos y existe déficits en los procesos judiciales, algunos presos salen en libertad, bajo condiciones especiales. La violencia, tiene una sola raíz común, el hambre y escasez de trabajo. Hay mayor impunidad.
Generalmente, íbamos a la piscina para lanzarnos al mar. Colindaba con el viejo malecón. Luego, nos escondíamos en la escalera para quitarle del gran mesón, unas peras y manzanas, llegados en buques desde Portugal. El Vaticano, es un gran Estado, domina a toda Europa y Latinoamérica. El papa Francisco, es un Trump o un Putin
Mi abuelo, nos llevaba a tomar avena o cebada al viejo mercado, allí tenía un puesto, es parte de un grupo de Tnerfeños que llegaron desde La Gran Canaria a trabajar, otras veces fue avena, los morochos Suárez nos daban unas chivas por saco de caraotas limpiadas, porque llegaban sucia desde el campo agrícola.
Los buques bramaban a medianoche, sus sirenas, indicaban el momento de lanzarse a dormir.
Hay un exceso genocida en Latinoamérica. Extranjeros quieren dominar y exterminar al pueblo, nadie hace nada. Quieren dominar los escenarios políticos y militares y definir ámbitos políticos, como militares. Juegan al zigzags y, son parte de una satrapía tercermundista. Irresponsablemente entregan los territorios, es una invasión silenciosa, donde se violentan normas constitucionales
En Tamare, Zulia, las monjas me buscaban en las tardes y, en las habitaciones revisaba las repisas, buscando vino portugués de una gran calidad y con la harina de trigo, amasaban para hornear tortas de chocolates, muy sabrosas. Eran dos, a las tres de la tarde me buscaban. Mi padre, generalmente llegaba del lago a las cinco, la petrolera le daba de todo, esa fase de mi infancia fue feliz, leche de las mejores marcas, asistencia médica y los comisariatos, de lo mejor. No es esa pobreza que observamos, ahora.
El problema de los pobres venezolanos es, que asoman al horizonte y, no ven el peligro. Todo el tiempo quieren vivir como pobre, reciben alguna asistencia, pero, simplemente han vivido de la pobreza toda la vida. No salieron, realmente de la pobreza, buscan sobrevivir de la resaca económica. Una alta dirigente del barrio y del Psuv, me pidió algo de azúcar, jamás le han dado una bolsa de Claps, no le di azúcar. Debe aprender, Nicolás le interesa solo el poder político, al pueblo nada, así sea militante.
El Colegio de Tamare era mixto, solo una raya nos separaba, un ala es de jóvenes y otra de muchachas muy hermosas. En el recreo compartíamos ideas, sin cruzar la raya, el que se atreva a cruzarla, el castigo es una suspensión de dos días.
El Comando Cívico- militar es falso. Los militares dejaron a la población sin alimentos a costo. Solo los de importación. Hemos sido engañados, los ancianos en su mayoría se encuentran en un callejón sin salida y, tienen que ir a los botes de basura, para tirar las mismas al aire y llenarse las manos, igual, sucede con los perros. Verdaderas jaurías se agrupan para defender su bocado del día. Realmente, no entiendo a los venezolanos que apoyan su propia vagancia, al no salir a trabajar y, algunos le dan su voto de confianza al presidente y a su tren ejecutivo para que sus hijos se alojen en lujosos hoteles en el exterior.
Aumenta la zozobra, todo es una tranca para llegar a casa de mis padres, muy cerca del Cuartel Paramacay, ahora, la muerte es nuestra sombra por deficiencias del gobierno bolivariano. Hay un fuerte olor a muerte, en mi país, es genocidio. Muchos jóvenes caen ante la mirada insolente de nuestras FANB. El comunismo llegara a ellos con más pobreza en el futuro. El marxismo es una metodología de trabajo y análisis, más no, una manera de gobierno. Es un fracaso. Somos socialistas y democráticos, así lo expresa la Constitución de Nuestra República Bolivariana de Venezuela.
En San Felipe, le di vueltas al cementerio, mi acompañante contaba la historia de cada uno de ellos, me mostré escéptico. Salimos de allí, luego de dos horas de correrías. En su casa, dormí en el traspatio al lado de una virgen, pero en el interior del cuarto había dos cráneos y un pequeño altar, no le tuve miedo. En una mesita, varios libros, como pude, copié un conjunto de notas y como asunto de la vida, aprendí a imantar fotos en vueltas de cuarenta oraciones, de verdad, es extraordinaria esta experiencia en una época de MASS MEDIA y, donde la imagen es fundamental en cualquier reportaje fotográfico. La gente le reza a los difuntos y, lo que atrae es una legión de demonios.
Estados Unidos, es inusual el confinamiento solitario en las cárceles. Los presos pasan sus días en calabozos con poca ventilación y una tenue luz natural, perjudicando sus vidas físicas y mentales. En consecuencia, es una de las naciones que menos garantiza la vida, propiedad y la seguridad personal de sus habitantes. La mayoría son víctimas del crimen... Ahora, el gobierno, los viene sometiendo a una vigilancia. estos crímenes, se les agrega nostalgias contra libertades básicas, es unas pesquisas constantes.
De allí la necesidad de marcar una nueva agenda económica y política, pero, la documentación es importante Para tener todo arreglado. Los escándalos por corrupción van y vienen, la financiación ilícita, es el sueño de quienes laboran al lado de una minoría que reclama el petróleo como suyo, no les importa mandar a bloquear las calles y camineras. Convivimos en un mundo al revés, no deseamos perder la brújula y, el título de defensa de los más pobres.

 

 

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