Avisar de contenido inadecuado

Un viaje, en urna de cristal.

{
}

Fuente Literaria/ Carta a Arthemis.
Un viaje, en urna de cristal. TAGS:undefined
La sala de mi apartamento se encuentra lleno de libros y diccionarios, cada uno con sus argumentos me viene revelando un pasado, me cuesta leer a Paulo Coelho, porque es un recopilador de historias orientales y me recuerda al canta autor Simón Diaz y su hermano Joselo en sus épocas de serenatas en el Sur del Estado Aragua, Venezuela.
Desde niño, escribo. Son cajas de lápices y bolígrafos derramados sobre papel y, ahora escribo mis blogs, creo que regresare este año al periodismo impreso, veré quien me solicita, creo que mis columnas se lo merecen
Así pues, que ha esta edad, me doy cuenta del mundo equivocado que transitamos, cada individuo con su rumbo, festejando con aguardiente su ejemplo como modelo de esta sociedad, son modelos de pantalla.
Recuerdo que, en mi infancia, todos los niños querían ser policías, bomberos, futbolistas… Y las niñas, princesas. Esos eran los modelos que teníamos en televisión y eran los ídolos a los que adorábamos y seguíamos.
Ahora, hay otra antología, nuestros niños desean ser pranes, corruptos y delincuentes y, el mejor ejemplo es la estructura de gobierno que tenemos.
Por eso, la premisa de esta antología es el existir, nuestra manera de ser es una constante, pero, Sartre Jean Paul, nos aclaraba que debíamos volar para encontrarnos con el sumo Ser, ese que vaga en nuestro interior y sin rumbo, pero que, genéticamente llevamos su gen por que su imaginario nos dio vida y nos hace remontar vuelos, como de mariposas, de capullos se forman y el viento, las arropa en el tiempo.
Deseo tomar café, voy a prepararlo, ser viudo es fuerte y, más, si no tenemos un alma que vea nuestros ojos brillar
Me encanta estar en la Cordillera Andina, porque deja muy claro cuál es la postura de mi sentir, aunque vengo de la costa. Ante todo, no toma a las mujeres para colocarlas en el lugar que les correspondería por justicia, tomando el control de sus vidas y siendo libres para actuar a su voluntad, así de hermoso es verlas transitar por las calles andinas con sus trapos resguardándose del frio. El páramo, las toma tal y como son, tal y como nos las vendieron, para darles una bofetada en la cara y despertarlas del letargo estúpido en el que están metidas. La belleza de nuestra mujer andina fue cruzada en plena frontera por manos extranjeras. Durante un momento de lucidez, veremos cómo se comportarían si dejasen a un lado los convencionalismos y la opresión a la que el sistema las está sometiendo, para ver cómo cambiaría su vida.
Es necesario, levantar la bandera y soñar en libertad y, no en yugo avasallador. El existir, es tener una gran dosis de realidad en nuestras vidas y mostrarle a nuestros vecinos, aquellos tintes de humor que olvidamos en el tiempo, son tiempos de crudeza, cortinas van y vienen, donde se esconde un mago que maneja un títere que, precisamente no vive en un mundo real.
Con pasividad, jamás decidiremos el futuro. Necesitamos conocer su desgracia y enfrentarnos al mundo real con decisión y valor.
Además, Covadonga, lo hace dejando bien claro cómo cambiaría el cuento, nunca mejor dicho. Con grandes dosis de realidad, tintes de humor y, en ocasiones, crudeza, arranca la cortina tras la que se esconde el mago para mostrarles cómo sería el mundo en el que están metidas si fuese real. Porque estas princesas de cuento no son perfectas, igual que sus príncipes o los hombres que las gobiernan no lo son. Necesitan que alguien les muestre cómo sería su mundo si tomasen un papel activo en sus vidas, dejando a un lado para siempre la pasividad de dejar que otros decidan su futuro. Necesitan conocer cuál es su desgracia, porque ni ellas mismas se dan cuenta, y pasar de víctimas de ellas a mujeres reales, que se enfrenten al mundo real con decisión y valor.
Cada uno de nosotros, tiene un hilo conductor, el cual narra nuestra historia y nos hace pensar, nuestro momento de reflexión, evitemos, los bofetones de la vida.
De ellos, aprendí mucho, recibí cachetadas de mis hermanos, fue el gran error de mis padres que no les oriento en su niñez, yo fui criado por otro grupo familiar, los Leones Suárez, Ramírez Suárez y dos misioneros protestantes ingleses de sectas distintas, Mildred Livingston y Eduardo Fairfield.
No quiero ahondar mucho más en esta premisa.
Pero, creo que con estas palabras se puede tener una idea clara de cuál es el hilo conductor, de cuál será la historia que nos encontraremos en cada uno de nuestras experiencias. El resto es tomar cada uno de esos cuentos que aprendimos y pensar: “¿En qué momento y cómo vendrá el bofetón?” “Y cuando llegue, ¿cómo lo resolveremos?”
Llegados a este punto, podríamos pensar que es un trabajo fácil, pero hacerlo como lo ha hecho el existir y con el resultado que ha logrado, no lo es.
En mi opinión personal, en general todos los actos, tienen su punto de sorpresa. Unos por una cosa y otros por otra, ya que aborda el tema de forma diferente y en un punto diferente de la historia para cada una. Somos un conjunto de ideas.
Algo que me llegó mucho de cada una de mis lecturas, fue el modo en que se aborda el tema del maltrato dentro de la familia, por ende, el matrimonio. No siempre se habla de maltrato físico ni se hace de una forma directa; también se habla de desprecio, de menosprecio, de palabras hirientes (con las que también se puede golpear haciendo mucho daño) y de parejas que muestran su verdadera cara tras años de relación.
También hay historias como la de Thais, como dice la Biblia, que da un golpe en el alma, tras su muerte y partida al firmamento, para decidir sobre su futuro, antes de llegar al punto de Bella Hija de Jehová, hoy en este final de año, no estas.

{
}
{
}

Deja tu comentario Un viaje, en urna de cristal.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre